Territorios imaginados: la memoria como extensión del paisaje
Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá MAC
Curaduría/Curator: Caridad Botella
2026
Solo Show
Bogotá - Colombia
Solo Show
Bogotá - Colombia

Territorios imaginados es una exposición de paisajes internos que perduran en la memoria a través del paso del tiempo. Aníbal Vallejo (Medellín, 1975, egresado de Artes Plásticas en la Universidad de Antioquia) construye una escena al interior de este edificio icónico, regresando la mirada a los cerros orientales de Bogotá con otros perfiles montañosos, con campos y ríos coloridos que parecen emerger de un sueño. Territorios imaginados es una zambullida meditativa al horizonte introspectivo del artista, quien materializa la importancia del paisaje como huella y hacerse ésta visible en los distintos soportes artísticos que trabaja. Vallejo, incuestionablemente pintor, lleva esta técnica al plano expandido, sacando el lienzo del bastidor, volviéndolo telón, pintando sobre materiales como cuerdas o hierro y acercando la pintura a la vocación textil de su superficie al intervenir ésta con bordado experimental.
El artista parte de lugares reales, ríos que han sido importantes a lo largo de su vida, montañas que se repiten como en una visión en distintos momentos del día. Estos lugares, como el Río Cartama (Antioquia), toman distancia de una representación testimonial. Vallejo somete la geografía a lo onírico y abstracto de la memoria para representar la cambiable verdad de haberla sentido, de llevarla en el recuerdo. Estos escenarios son parte del bagaje y del devenir temporal. Es este uno de los temas principales de la exposición: el constante cambio de la realidad, la fugacidad de la vida, metafóricamente representados en el paisaje como lugar de práctica, juego y reflexión.
El campo, los riscos, la vegetación, el agua, van formando sedimentos en nuestra memoria, dejando su impronta cada vez que los contemplamos; desde niños somos testigos de esa montaña, ese río u horizonte de mar; la luz que acompaña nuestro ir y venir por ese telón de fondo o el sentarse a contemplar, primero sin saber y luego ya, sabiendo. De adultos esos estratos sedimentados toman color, olor y se vuelven parte de esa ficción que creamos alrededor de lo que pensamos recordar. Para Vallejo la pintura es la materia de la que están hechos los recuerdos y la forma de los mismos adoptan distintos formatos; el artista termina por construir un mundo en el que podemos entrar, caminar, contemplar y acudir a la estela de los paisajes que se han ido asentando a lo largo de la vida.
Caridad Botella
El artista parte de lugares reales, ríos que han sido importantes a lo largo de su vida, montañas que se repiten como en una visión en distintos momentos del día. Estos lugares, como el Río Cartama (Antioquia), toman distancia de una representación testimonial. Vallejo somete la geografía a lo onírico y abstracto de la memoria para representar la cambiable verdad de haberla sentido, de llevarla en el recuerdo. Estos escenarios son parte del bagaje y del devenir temporal. Es este uno de los temas principales de la exposición: el constante cambio de la realidad, la fugacidad de la vida, metafóricamente representados en el paisaje como lugar de práctica, juego y reflexión.
El campo, los riscos, la vegetación, el agua, van formando sedimentos en nuestra memoria, dejando su impronta cada vez que los contemplamos; desde niños somos testigos de esa montaña, ese río u horizonte de mar; la luz que acompaña nuestro ir y venir por ese telón de fondo o el sentarse a contemplar, primero sin saber y luego ya, sabiendo. De adultos esos estratos sedimentados toman color, olor y se vuelven parte de esa ficción que creamos alrededor de lo que pensamos recordar. Para Vallejo la pintura es la materia de la que están hechos los recuerdos y la forma de los mismos adoptan distintos formatos; el artista termina por construir un mundo en el que podemos entrar, caminar, contemplar y acudir a la estela de los paisajes que se han ido asentando a lo largo de la vida.
Caridad Botella
